29.4.09

Hotel Kalifornia

Los hoteles, hostales o hospedajes se han convertido en nuevo sitio de encuentros como si fueran un parque privado en la intimidad de las sombras o en plena luz artificial hacemos lo que el cuerpo pide realizando el ritual de los amores furtivos teniendo como protagonistas a amantes, prostitutas, efebos o cualquier otra escenas licenciosas que las cuatro paredes nos ocultan. Así nos cuenta Novokov en su dilatada carrera en que Lolita es llevada por su enfermo padrastro. Ahora que en Lima la fea, hay un boom de estos sitios han corrido muchas historias de muertes, violaciones, enfermedades hasta de iniciaciones de cultos ligado al Dios Eros, han corrido sobre esas sábanas de todo pelaje y calidad desde el mas sucio y amizclado hasta el mas fino y lujosa cama. Por esta razón aqui van unos poemas. Me asetea el corazón saber que has emprendido una largo viaje sin descanso para solo difamarme no te basto los diques y las maquinarias de muerte que te he preparado no te basto mi falo prehistórico este cuero este semblante joven y reflexivo que se ovilla en la arena no te basto mi imperio de grandes lagunas mis ácratas divinidades tetonas solo te basto alabarme para pulverizarme de por vida ------------------------------- Debajo de aquella casa Te he levantado una pileta Donde este amor ya fue Ya fue Levantada por una ventisca de otoño Reconocí un rostro triste Una sombra vagabunda Nada de este mundo Que como yo andamos desparramados En desiertos como cuervos Picoteando una vieja luna De un antiguo cementerio ------------------------------- En el hotel California Se encuentra un hindú desgraciado Un asceta del sexo Un mendigo del Ganges Zambullido entre los edificios Como un cocodrilo Cazado y torpe

13.4.09

"El poeta acusa recibo de la violencia de su tiempo"

Domingo de Ramos .Poeta El poeta acusa recibo de la violencia de su tiempo. *Entrevista por Jack Martínez Domingo de Ramos (Ica) fue co-fundador de Kloaka, el movimiento poético de mayor relevancia en los primeros años de la década de los ochenta. Las voces de sus integrantes aún resuenan con fuerza en el ámbito literario nacional y muestra de ello es la publicación de Pastor de perros (Estruendomudo editores),una muy breve antología que recoge los mejores poemas del vate mencionado. La Primera.Una antología como Pastor de perros ,con poemas escritos en diferentes momentos y circunstancias, conlleva a preguntar qué etapas reconoce a lo largo de su trayectoria… Domingo de Ramos: No me he detenido a observar detalladamente las diferencias entre uno y otros libros .Sin embargo ,puedo decir que desde mi primer libro, Arquitectura del espanto ,que se publicó en 1988; hasta Pastor de perros e incluyendo parte de mi libro siguiente Las Cenizas de Altamira ,aparecido en 1999, hay un ciclo marcado por un lenguaje violento caótico y accesible .Pero es a partir de éste último libro que mi lenguaje cambia para volverse mas hermético ,estilizado ,elaborado y con muchas referencias culturales. LP. ¿A qué le atribuye estos cambios? DDR. Lo hermético tiene que ver bajo mi punto de vista, con la necesidad de expresar la velocidad con que se mueve la realidad .Y por ser éste un movimiento caótico ,la ilegibilidad de algunos poemas “reemplaza” lo absurdo de la realidad. LP. Al principio se refería también a los elementos culturales que aparecen en sus poemas .Así, se leen en los versos referenciales musicales, como Pink Floyd ,Black Sabbath; o productos manufacturados, como Coca-Cola o Marlboro… DDR: Al insertar estos productos en el discurso poético doy cuenta de la época de la que estoy hablando ,de un estado de ánimo, de alguien que está recorriendo vitalmente una ciudad. Además ,con la inserción de estos elementos la voz ya no es tan lírica sino se torna cotidiana dramatizando el lenguaje; pero teniendo en cuenta que no es coloquial .De esta manera la lectura se tensa entre la poesía y la realidad inmediata. LP. Habla de la realidad .Y eso conlleva a preguntar por el “famoso” compromiso del poeta… DDR: Bueno, el primer compromiso del poeta es con la poesía misma. En segundo lugar, el compromiso es con la sociedad .Pero esto último no se debe a confundir con una actitud panfletaria, ideologizante ni partidaria, sino como algo que se desprende del textos según se lo interpreta cada lector o crítico. Recordemos que el poeta acusa recibo de la violencia de su tiempo y su mundo. En ese sentido, es imposible no percibir ,de una u otra manera ,lazos entre su poesía y su realidad circundante. LP. ¿Cómo ve la poesía peruana joven? DDR. Bueno, yo tengo un contacto cercano con muchos jóvenes poetas, pero veo poéticas muy dispersas. Es cierto que es interesante la variedad .Veo a los poetas jóvenes como integrantes de un bosque extenso, pero en ese bosque no veo al árbol que indique hacia dónde apunta esa poesía. LP. ¿Es algo distinto a lo practicado por Kloaka? DDR. En aquel entonces sí teníamos una poética definida, sabíamos a dónde íbamos y qué queríamos. Se creía todavía en colectivos. En procesos. Con cierta ingenuidad política ,es cierto, pero por lo menos se tendía a ir a un norte. Ahora no hay grupos ,ni norte. Sólo una individualización acérrima y cerrada ,sin referentes. Datos del poeta. Domingo de Ramos participó recientemente en el Congreso de Poesía Peruana en la Universidad Complutense de Madrid .España. Luego fue invitado a dar conferencias y recitales en Alemania. *Periodista del diario La Primera .La entrevista se realizó el 2 de enero del 2007.

8.4.09

Punto de Quiebre

PUNTO DE QUIEBRE *Por Carlos M. Sotomayor Pastor de perros, antología de Domingo de Ramos , vislumbra la nueva poesía del autor Domingo de Ramos ha forjado su poesía desde su particular manera de entender el mundo: desde su escepticismo, su rebeldía e, incluso, desde su desapego.Pastor de perros (Estruendomudo, 2006),más allá de ser una antología personal del autor ,constituye un punto de quiebre dentro de su producción, prefigurándose así un nuevo camino poético. Correo: Naciste en Ica pero a los cinco años ya vivías en Lima .¿Te sientes un desarraigado? Domingo de Ramos : Sí, no me siento ni limeño ni iqueño, e, incluso ni siquiera peruano. Es un desarraigo total. Pero la lengua es lo único que tengo de patria ,lo único Que me ayuda a sobrevivir, a pensar, repensar en un futuro próximo al Perú y desde el Perú, cuál sería su devenir histórico. C: ¿Por qué ese desarraigo? DR: No sé, quizá porque uno es universal y no se piensa en nacionalidades o territorios. Y por otro lado, soy un poco esquizofrénico: no estoy ni en un lado ni en otro, no me reconozco porque el estado y el sistema que supuestamente nos representa es una sociedad clasista y excluyente no nos reconoce también. Pero sí tengo una necesidad de afirmar mi identidad a través de la poesía. C: Esta antología personal contiene algunos poemas inéditos. ¿Cómo se ubicarían dentro de tus corpus poético?DR: Es un cerrar y abrir. Cerrar un ciclo de la ópera de la violencia ,que viene de 1983 al 2006. Y de ahí, esos poemas del libro inédito (Dorada Apocalipsis) vienen a ser una apertura hacia otra vía que es el discurso de la choledad, que ahora se ve con el triunfo de la cantante folklórica Dina Paúcar ,por ejemplo. Me interesa explorar ese universo desde fuera obviamente, tratando de conectarlo con la modernidad y la universalidad. C: Tu temática apunta entonces a lo migrante… DR: Es un acercamiento hacia el mundo migrante .Ese lenguaje no sólo lo estoy explorando con este libro inédito que te menciono, sino que lo voy cimentando. No sé que vendrá después, no tengo un libro en mente todavía. Pero este libro va ser el punto de quiebre de toda mi poética anterior. C: Respecto del tema de la migración ,¿cuál es tu posición con relación a la mirada de autores anteriores? DR: Estoy rescatando a Arguedas en muchos aspectos, en muchos sentidos. Arguedas en su canto más profundo y lírico. Ese es el Arguedas que me interesa y que, incluso, puede ser parte de mis personajes poéticos más adelante. *Periodista del diario Correo.

1.4.09

Domingo de Ramos :De la soledad poética a la choledad cosmopolita

Domingo de Ramos: de la soledad poética a la choledad cosmopolita *Por Ulla D. Berg La historia personal de Domingo de Ramos comienza donde empieza uno de los temas fundamentales del Perú contemporaneo: Las grandes migraciones del campo a la ciudad. Su madre Eulalia Ramos Q. migró de Ayacucho a Ica a los 16 años para trabajar en las plantaciones de algodón en la costa, escapando de los abusos de su abuelo con quién vivía en Ayacucho. En Ica, conoció a Bernardo Ramos Castro con quién había de tener tres hijos: Eva, Juan y Domingo. Don Bernardo, natural de la ciudad de Ica, era capataz de una hacienda y tenía además una pequeña chacra en el distrito de Pueblo Nuevo donde vivía con Eulalia. Siendo los niños aún pequeños, Bernardo se fue de la casa. Eulalia se quedó sola con sus tres hijos hasta que un día su padre regresó para llevárselos sin su consentimiento. Eulalia los buscó sin éxito durante un tiempo y finalmente decidió irse a Lima donde ingresó a trabajar como empleada doméstica en la casa de una familia española. Acompañada de su segundo marido, Don Pedro Rivera, regresa a Ica para buscar a sus hijos. Solo logra volver a Lima con el menor, Rómulo Domingo. Así Domingo llega a Lima a los tres años a vivir con su madre y padrastro en San Juan de Miraflores. La familia se ubica en Pamplona Baja (Ciudad de Dios) en una zona de casas pre-fabricadas, de una sola pieza, hechas por el Ministerio de Salud donde el padrastro de Domingo trabajaba. Al transcurrir los años consiguieron un terreno en la zona D de San Juan de Miraflores y poco a poco Eulalia y Pedro construyeron su propia casa con agua, luz y alcantarillado. Domingo pasó la mayor parte de su infancia allí, entre calles polvorientas, vendedores ambulantes, perros sin dueño, y casitas de estera, mientras Lima crecía a sus alrededores y los cerros seguían poblándose. A los 15 años, todavía estudiante de secundaria en un colegio estatal de la zona y sensibilizado por la situación social y política del país en los años setenta, Domingo empieza a militar en el Partido Comunista Revolucionario (PCR) y a participar en un círculo de estudio. Es en ese contexto que empieza a relacionarse con los libros. Leía tanto poesía social como textos de análisis marxista y de historia del Perú. Empezó a frecuentar la biblioteca municipal de San Juan de Miraflores. Allí conoce la obra de Rubén Darío con la cual empezó su vocación por la poesía. Entonces se dedicó a leer a los clásicos griegos y romanos, los poetas italianos del siglo XIII, la poesía del siglo de oro español y la poesía romántica inglesa. En 1982, ingresa a la Universidad de San Marcos en la especialidad de Sociología, y se aleja del partido, asumiendo posturas más bien anarquistas. Al poco tiempo deja la militancia política y sus energías se canalizan sólo en la búsqueda literaria, indistinguible de su búsqueda personal. El centro de su vida social se desplaza del barrio donde vive hasta el centro de Lima y otros lugares que frecuenta con amigos poetas y artistas. En San Marcos, Domingo conoce a Róger Santiváñez y fundan con otros compañeros el Movimiento Kloaka. Kloaka (1982-1984) surge en el contexto del inicio de las políticas neoliberales en el país, la transición a la democracia formal luego de dos dictaduras militares, y el aumento de la violencia social y política de los ochenta. Cómo han indicado otros autores (Mazzotti 2002, Zevallos 2002), Kloaka no era sólo un movimiento juvenil contestatario, desencantado con la clase política dominante y la cultura de la pequeña burgesia ilustrada. El grupo representaba también una propuesta estética, crítica, política y experiencial que llamaba a convertir la circunstancia del deterioro generalizado en el país en energía creativa. Estos ‘aristokratas del kaos’, en las palabras de Santiváñez, organizaban eventos de arte total, incluyendo en sus recitales además de la poesía, el rock subterráneo, la plástica y el performance. Con irreverencia y convencidos de la necesidad de desmitificar y descomponer los valores de la cultura dominante del Perú oficial, fundados sobre el racismo, el clasismo y la exclusión, todo quedaba denunciado en estos recitales y en sus manifiestos, desde el gobierno central y los movimientos de izquierda hasta las instituciones literarias del país incluyendo reconocidos poetas de generaciones anteriores. El encuentro con Santiváñez, y luego con otros compañeros de ruta, fue fundamental para Domingo en su relación con la literatura. Santiváñez tenía una pequeña biblioteca en su casa en el Rimac, que Domingo empezó a frecuentar y de donde se llevaba libros prestados. Con Kloaka, Domingo empieza a escribir más. La experiencia con el grupo le impulsa a publicar dos conjuntos de poemas, el primero en 1986 en la revista Kloaka Internacional editado una plaquetta Poemas por José Alberto Velarde en Paris ya luego de que el grupo se había disuelto, y el segundo en la selección La última cena: Poesía peruana actual redactado en 1987 por José Antonio Mazotti en colaboración con Róger Santiváñez y Rafael-Dávila Franco. También aparece unos poemas en la revista Ojo de Agua y en la página cultural del Diario de Marka. En 1988, publica su primer libro de poesía Arquitectura del Espanto (Asalto al Cielo Editores, Lima). Cómo la mayoría de sus compañeros de Kloaka, Domingo vivía en ese entonces de escribir periodismo cultural, y con las actividades periodísticas su circulo de amistad se amplia. Las huelgas prolongadas en San Marcos a mediados de los ochenta lo impulsan a dejar la Universidad, momento a partir del cual se dedica a tiempo completo a escribir y deambular por la ciudad en interminables excursiones nocturnas – no exentas de cierto nihilismo - desde Jirón Killka hasta Barranco y desde Comas hasta San Juan de Miraflores. Estos paseos nocturnos con ‘la banda’ le proveen el combustible existencial para escribir y nutre luego su poesía en forma de personajes, lugares, prácticas y circunstancias propias de este espacio urbano, a veces violento y apocalíptico, a veces tierno y sutil, y siempre lleno de ansiedades y tensiones emocionales, históricas y sociales. Entre los suyos, la militancia política y su decisión de dejar la universidad y dedicarse de lleno a la poesía no encontró más que gestos de desaprobación y se agudizan las diferencias en la familia. Poco importaba el interés despertado y el reconocimiento que el poeta había empezado a recibir de algunos sectores en los círculos literarios limeños al divulgarse más ampliamente su poesía. En esta encrucijada familiar, su madre sigue siendo una figura emocional importante tanto en la vida como en la poesía de Domingo de Ramos, evidenciado en poemas como N.N (Arquitectura de Espanto). La herencia cultural andina y migrante, incluyendo la presencia del quechua en el hogar de su infancia, ha marcado su poesía en forma de uso de palabras, imágenes y experiencias propias de los provincianos en la capital. Mientras la obra de Domingo de Ramos suele ser clásificada como parte de la producción literaria de la generación de los ochenta, la década de los noventa ha sido hasta ahora la más productiva para el poeta. En 1993 publica Pastor de Perros (Asalto al Cielo Ediciones, Lima), en 1995 publica Luna Cerrada (Asalto al Cielo Ediciones), y en 1996 publica Ósmosis (Petroperú, Lima) con la que gana el Premio Copé de Plata. A raíz de la publicación de Osmosis, Domingo recibe una invitación a Finlandia por parte de su amigo el politólogo Teivo Teivainen. Con el dinero ganado por el premio Copé viaja a Europa donde durante 4 meses recorre España, Francia, Holanda, Finlandia y Rusia. El viaje fue una apertura en todos los sentidos. Allí se confronta con el mundo mítico de Europa que se había creado a través del cine, de la poesía ,de las novelas y del teatro. Pero el encuentro con el viejo continente también fue una frustración para el poeta que había llegado con la expectativa de quedarse. Ya a mediados de los noventa la xenofobia iba en aumento y era cada vez más difícil para un extranjero entrar y permanecer en los países de la Unión Europea. Desde Paris, Domingo escribe a su madre: “Querida viejita linda y extrañadísima, estoy bien pero se me acaba la plata y no hay manera de quedarse pero estoy viendo la forma de quedarme. Tengo muchos proyectos y quisiera tener más tiempo. No hay trabajo para nadie y menos para extranjeros y sin papeles en regla. Es difícil yo estoy haciendo lo imposible para quedarme. Esta es mala época. Pero ya veremos. Te contaré como me va en el futuro” (18/11/96). Fracasado como proyecto migratorio, el viaje termina con el regreso del poeta al Perú donde inicia un proyecto personal de investigación sobre las migraciones humanas. En 1999, publica "Las Cenizas de Altamira" (Lima) con la ayuda logística de su amiga incondicional Charo Torres. Sobre este trabajo Domingo escribe: “Supongo que este libro es uno de los eslabones que me conducirá a otra obra que ya tiene varios años en mi cabeza, como un nonato azulino, palpitante, aún sin habla, ni ritmo, ni tono, ni nada. Pero con la idea desvainada. Escribir una obra de las migraciones humanas. Ese sería mi libro utópico y bello, y éste es el comienzo sin tener final”. Podríamos incluso decir que todos sus libros hasta la fecha son eslabones que juntos constituyen una reflexión poética sostenida sobre el lugar de la migración, la itinerancia, y la pertenencia (o falta de la misma) en la sociedad peruana. La mayoría de sus escritos, giran en torno a la subjetividad histórica de estos procesos, incluyendo las circunstancias sociales y los acontecimientos políticos y emocionales que los han producido y que los enmarcan como experiencia. Estas experiencias, provenientes de la migración interna y la vida cotidiana en los barrios urbano-marginales, conviven en su poesía de manera horizontal con las referencias literarias “cultas” y de cultura popular masiva, haciendo de la obra de Domingo de Ramos una propuesta estética única desde la choledad cosmopolita, que nos permite mirar en su conjunto las estaciones ya recorridas en el viaje de este poeta de las migraciones y los tránsitos, que apenas ha empezado a recibir el reconocimiento que su obra merece. Nueva York, Mayo USA. *Catedrática ,cineasta y antropóloga nacida en Dinamarca. Enseña en la Universidad de Rutgers New Jersey.USA. Obras citadas. MAZZOTTI, José Antonio. Poéticas del flujo: Migración y violencia verbales en el Perú de los 80. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2002. ZEVALLOS AGUILAR, Juan. MK (1982-1984): Cultura juvenil urbana de la postmodernidad periférica Lima Ojo de agua editores.

Aparecido en el diario Expreso

*Domingo de Ramos Domingo de Ramos nació en Ica. Como muchos ,vino a Lima y aquí estudió sus primeros estudios y ingreso en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el programa de sociología. Participó en el fundación del Mov. Kloaka (1982-1984),unas de las pocas propuestas colectivas de los 80. Más adelante codirigió la revista Kilka ,palestra de noveles escritores ,y trabajó en el diario “La Razón”.Su poesía es sumamente arriesgada ,ávida por incorporar a la lírica peruana una apremiante temática: La marginalidad urbana .Se trata de una nueva sensibilidad naciendo a flor de calle y de una expresión que revela el sincretismo cultural que sufre una ciudad como Lima, regenerándose en medio de las mareas migratorias. Será el primer canto de una épica provinciana ,una poesía de adaptación y sobrevivencia, de amor en medio del mito degradado, del recuerdo de los ancestros y de la civilización bárbara. Entre la soledad y la choledad se desliza su voz paria, plena de contradicciones ,hirviendo en pluralidad y enajenación: “Para entonces un viento feyo y bronco me atravezaba hacia el/ extravío en medio de dos caminos como gemelas campanas/ doblándose en el desierto .Yo era aquel indigesto frejolero/ de puerto y calles enjutas y carretillas >al paso”. (Pastor de perros).Su travesía se aprecia en tres entregas: Arquitectura del espanto (Lima, 1988),Pastor de perros (Lima, 1993)y Ósmosis (Premio Copé de Petroperú.Lima 1996). Entre las tres hay un incremento paulatino en la variedad de recursos formales, que llevan a un manejo de la palabra cada vez más certero y ágil. Por otro lado, se afianza en la creación de personajes (China pop, Kamanegra, Paula, Princes del zoo, Yack, María la raposa), que dan un creciente nivel dramático a sus textos. Además, incorpora neologismos y jergas (tumaría, terokaleando, laburo por 50 cocos,cielosolo); y adopta recursos narrativos. Su vocación por los poemas-huayco, totalizantes y embriagadores, se conservan desde sus inicios, junto con su impudicia retórica en la que mezcla la lascivia con la desesperación y la degradación humana. La pregunta por la identidad nacional trasluce una preocupación existencial. Así, dice en Ósmosis : “Hombre o país da lo mismo”. Entre lo doméstico y lo callejero, lo carnal y lo cruel, el mundo al cual remiten sus poemas es uno de sueños abdicados ante el reclamo de la necesidad:”Ahora que tienes 15 años/ y no has estudiado/ pero es como si lo/ hubieras hecho/ levantando construcciones /cazando pájaros/ corriendo en las playas como una quilla con las olas/ pescando en la madrugada /trayendo flores en invierno/ vendiendo cometas en agosto”.(Arquitectura del espanto). Artículo aparecido en el diario Expreso el 15 /6/ 1998.