17.5.10

Lord Byron

Acuérdate de mí Llora en silencio mi alma solitaria, excepto cuando está mi corazón unido al tuyo en celestial alianza de mutuo suspirar y mutuo amor. Es la llama de mi alma cual lumbrera, que brilla en el recinto sepulcral: casi extinta, invisible, pero eterna... ni la muerte la puede aniquilar. ¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba no pases, no, sin darme una oración; para mi alma no habrá mayor tortura que el saber que olvidaste mi dolor y mi pobre desdicha esta hacha con te mira silenciosamente y que se raspa en tu cintura no te ha de olvidar. Oye mi última voz. No es un delito rogar por los que fueron. Yo jamás te pedí nada: al expirar te exijo que vengas a mi tumba a sollozar no seas puta no quiero que lo seas hazme este último dolor la de tenerte sin sombra sin árbol traducción de JBE