13.11.10

Danza moderna

Liz PERALES No es fácil ver en los teatros espectáculos de danza contemporánea. Los programadores saben bien que el público se resiste al género y que sin iniciativas como la que ha puesto en marcha la Red de Teatros y el Inaem, “Danza a escena”, es difícil que la danza contemporánea gane espectadores. Hasta ahora el refugio de estos bailarines ha sido las salas alternativas y los festivales. Y entre estos últimos destaca Madrid en Danza, que comienza el próximo día 8 organizado por la Comunidad de Madrid. Cumple 25 ediciones, lo que para sus organizadores es motivo de celebración. Por ello, han optado por reunir algunos de los trabajos más señalados de los grandes coreógrafos contemporáneos, y también de medir el pulso de la creación nacional. Con los Teatros del Canal como cuartel general, el Festival se va a desarrollar en 21 teatros de la capital y de municipios de la región. Grandes nombres. En este Festival se van a poder ver trabajos señeros de coreógrafos de fama internacional como Mats Ek, quien dirigió el Cullberg Ballet de Suecia y que presenta con el Ballet de la Ópera de Lyon su Giselle (del 25 al 27 de noviembre); que nadie se lleve a engaño si cree que va a ver el clásico ballet, Ek lo ha descompuesto para levantarlo como una creación totalmente nueva. Habrá ocasión de ver uno de los trabajos más famosos de Nacho Duato, a cargo de la Compañía Nacional de Danza (CND), Jardí Tancat y el estreno de Noodles, de Phillipe Blanchard(del 11 al 13 de noviembre). Del belga Wim Vandekeybus se representa NieuwZwart, en la que los bailarines lanzan textos poéticos a ritmo de la música del rockero Mauro Pawlowski (del 12 al 14). Y de Israel llega la formación más importante, la Batsheva Dance, cuyo director, Ohad Naharin, ha contribuido decisivamente a difundir la danza en su país; presenta Max (del 19 al 21). La americana Carolyn Carson, afincada desde hace años en el Centro Coreográfico de Calais, revisita con el bailarín Tero Saarinen uno de sus más célebres solos, Blue Lady (del 18 al 20). Y veteranos del Nederlands Dans Theater bailarán Last Touch First, un encargo que le hizo el Holland Dance Festival al bailarín de improvisación Michael Schumacher y que se inspiró en una obra de Jiri Kylian (del 26 al 28). El país invitado este año es Italia, de donde proceden la formación de Roberto Zappalà, de Sicilia, y la Spellbound Dance que dirige Mauro Astolfi y que llega con su versión de Carmina Burana. En contraposición a la presencia de estos grandes, la programación ha concentrado en las salas Cuarta Pared y Pradillo espectáculos de la última generación de creadores nacionales e internacionales: Janet Novás (Cara pintada), Daniel Abreu (Fuera de campo), Lina Cruz (Mindscapes/ Soupe de Jour), la Gallim Dance de Andrea Miller (I Can See Myself in Your Pupil) y Ambra Senatore (Passo). Por semanas. El Festival comienza con sabor español, celebrando los 20 años de la compañía de Teresa Nieto, quien presenta en Tacita a tacita un recopilación de las coreografías que ha hecho en todo este tiempo (del 10 al 12 de noviembre). Áctúa la ya citada CND y destaca la presencia de Angel Rojas Project, título bajo el que se presenta el bailaor flamenco cuando actúa en solitario; lo hará con Conversaciones pendientes. Para la segunda semana, del 12 al 19 de noviembre, aparece una compañía singular, también procedente de Israel, y que ha cosechado un gran éxito con un espectáculo imprevisible: 4 men, Alice, Bach and the deer; Yossie Berg and Oded Graf son dos coreógrafos muy ingeniosos que saben mezclar el humor con un virtuosismo físico de gran calidad. Su reputación ya no conoce fronteras (13 y 14). Esta semana es el turno de Ramón Oller y tres coreógrafos más que, desde el Ballet Teatres de la Generalitat Valenciana, rinden Homenaje a los Ballets Rusos. Y también de las nuevas creaciones de Mar Gómez (Aquí amanece de noche), Fernando Hurtado (Dejaré de quererte, te lo juro), María Rovira y su compañía Transit Dansa (Désir) y de Quique Peón, artista gallego que ha enconcrato en el folklore de su tierra inspiración (Ovay). En la tercera semana, a partir del 19 de noviembre, Cesc Gelabert baila su espectáculo más aclamado: Belmonte, sobre el famoso torero (del 24 al 26). También es la semana en la que se concentran los flamencos: la compañía de Rafaela Carrasco, la de Sonia Cámara, el Nuevo Ballet Español de Rojas y Rodríguez, y se presenta el fruto de la unión de tres artistas como Nani Paños, Rafael Estévez y Antonio Ruz: Danza 220V. Fuera ya de este género, despierta curiosidad 5 soldiers.The Body is the Frontline, de la británica Rosie Kay, que se ha inspirado en los entrenamientos militares.