11.6.11

El fin del escritor...

Toda obra de un gran espíritu hace en su vida dos obras: su vida de vivo y su obra de fantasma. El vivo habla a su siglo en la lengua que este comprende; él, el genio, tiene en cuenta la imbecilidad; él, la antorcha, tiene en cuenta la sombra. Mientras el vivo realiza la primera tarea, el fantasma pensativo, de noche, durante el sueño universal, se despierta en el vivo, Oh horror!Qué, dice el ser humano?. ¿Es eso todo?-No , responde el espectro. Levantate ponte de pie; sopla un viento poderoso, los perros y las zorras ladran, las tinieblas reinan en todas partes, la naturaleza tiembla y se estremece bajo la cuerda del azote de Dios; los sapos, las serpientes, los gusanos, las ortigas, las piedras, los granos de arena nos esperan: ¡de pie¡... ¡Ven a realizar tu obra¡ En esta obra, las ideas no tienen ya rostro humano . El escritor espectro ve las ideas del fantasma. Las palabras se turban, las frases tiemblan....Y el mundo cae