8.8.11

El Incomodador por Juan Sardá Hitchcock y los rostros del éxito 04/08/2011 1. Salta la noticia de que ha aparecido una de las primerísimas películas en las que trabajó un Hitchcock veinteañero en Londres: The White Shadow. Ha aparecido en la Filmoteca de Nueva Zelanda, adonde fueron a parar tras la donación de un coleccionista. Entre sus fondos, hay más joyas: un western de 1910, El sargento, y restos de dos películas de John Ford, Strong By Trailer (1929) y Upstream (1927). Hace poco, también aparecía un fragmento de El gran dictador, la obra maestra de Chaplin, que permanecía oculto. En el mismo, el genio, en su papel de Hynkel, descubre la inspiración para la esvástica en una marca de cerveza una noche de borrachera. Por cierto, que cualquiera que vea esta película tendrá más claro que el agua que en Europa sí se sabía lo que Hitler estaba haciendo con los judíos porque es un filme absolutamente claro y contundente, no hay lugar a la confusión. Hablar de Hitchcock, Ford y Chaplin es como ser católico y referirse a la Santísima Trinidad. Es posible que nadie haya hecho más por el cine que ellos y les corrresponde el lugar de honor como fundadores del lenguaje cinematográfico. Este tipo de hallazgos, que obtienen mucha publicidad pero que en realidad verá muy poca gente, ponen de manifiesto algunas cosas buenas. Por ejemplo, que se cuide y preserve el legado de los grandes artistas. De la misma manera que los cuadros impresionistas están bien colgados en el Museo de Orsay, la labor de las filmotecas va mucho más allá de ser un cine "barato" que rescata películas antiguas para ser crucial en la restauración y buena conservación de las películas, compuestas de un material altamente inflamable y mucho más frágiles de lo que supones. Martin Scorsese, uno de los principales promotores en el mundo del cuidado de los originales cinematográficos, está realizando sin duda una labor excelente a través de la Film Foundation que ha tenido un papel crucial en la recuperación del material de Hitchcock pero que a cada rato nos sorprende con nuevas y maravillosas restauraciones: estos días estrenan La dolce vita y hace poco han hecho lo propio con grandes títulos como Senso o El Gatopardo. En la web www.film-foundation.org verán de forma muy gráfica la enorme diferencia entre las imágenes sin restaurar y tras el preceptivo arreglo. Señalar, finalmente, que en España las limitaciones presupuestarias están poniendo en riesgo gran parte de nuestro legado. Es un asunto sobre el que habrá que ahondar en breve. 2. Me resulta curiosa una coincidencia muy llamativa entre dos grandes documentales estrenados en los últimos meses sobe sendas personalidades como Jim Morrison (When You're Strange) y Ayrton Senna (Senna). Ambos nos explican el ascenso y caída de dos ídolos mayúsculos: el primero, estrella del rock elevada a los altares del misticismo pagano contemporáneo; el segundo, campeón por tres veces del campeonato del mundo de Fórmula 1 e ídolo de masas en Brasil, un país, en el que como dice una mujer en el documental "hay pocas cosas por las que alegrarse". Ambos murieron muy jóvenes, el líder de The Doors a esos 27 años que ha repopularizado Amy Winehouse, y Senna a los 34. Los dos documentales se fijan, muy especialmente, en el rostro de las estrellas. Y vemos una evolución sumamente parecida. Morrison y Senna son al principio jovencitos bien parecidos en cuyos ojos brilla la ilusión por comerse el mundo, por cambiarlo. Pero llega el éxito ansiado y, lejos de darles la paz que anhelan, se convierte en una nueva cruz. Cada vez más envejecidos, tristes y desconfiados, ambas leyendas confrontan la fuerza pura de la ilusión ingenua con los rigores de un mundo que los decepciona por su estulticia y falta de moral. Son seres que aspiraron a mucho y que no terminan de comprender que la vida funcione por reglas que les resultan incomprensibles en su falta de ética. Esa experiencia, en realidad universal, llamada madurez, en lo que tiene de resignación y de obligado conformismo, ese "yo no he inventado el mundo, me limito a vivir en él" de Robert Mitchum, es captada en su forma más trágica por dos documentales extraordinarios. Senna sigue en algunos cines. When You're Strange está en DVD.