14.9.11

Lucien Freud. Pintor


Retrato de la sexualidad


Nació un 8 de diciembre de 1922 y murió el 21 de julio de 2011. Vivió 88 años dedicado al arte, al estudio el desnudo y las emociones interpersonales. Ha sido el pintor de los instintos y los deseos básicos, el de los óleos inquietantes, crueles, arrogantes y hasta obsesivos. También, el artista más cotizado de entre todos sus contemporáneos. Prefería a la gente común, aunque un retrato de Kate Moss, embarazada y desnuda, le convirtió en icono popular. Tras los pliegues de la carne, su aproximación al retrato fue, sobre todo, psicológica. No en vano era el nieto de Sigmund Freud.

Siempre reticente a conceder entrevistas, a hacer pública su vida o sus impresiones, Lucian Freud se ganó la fama de provocador. Su trabajo es eminentemente autobiográfico, sólo pinta a aquellas personas que le importan y por las que se preocupa, aunque también es conocida su tendencia a invitar a chicas bonitas a posar para él. Así, su primera obra maestra, Chica con rosas, retrata a Kitty Garman, la hija del escultor Jacob Epstein que se convirtió en su primera esposa el mismo año en que realizó el cuadro, 1948.

Freud nació el 8 de diciembre de 1922 en Berlín, de padres judios y nieto de Sigmund Freud. En 1933 la familia tuvo que emigrar a Gran Bretaña, donde Freud comenzó a despuntar como pintor ya en 1938 en una pequeña exposición de arte juvenil en el Guggenheim Jeune. Al año siguiente adquirió la nacionalidad británica y murió su prestigioso abuelo, que vivía también en Londres desde 1938. Tras unos años dedicados a su formación artística se publicó su primer autorretrato en la revista “Horizon” en 1940 y, unos años más tarde, en 1944, tuvo lugar su primera exposición individual en la galería Alex Reid and Lefevre de Londres. También en 1940 conoció a Francis Bacon, con quien mantuvo durante muchos años una estrecha amistad confirmada en 1951 y 1952, cuando ambos se retrataron mutuamente. En 1954 los dos pintores representaron a Gran Bretaña, junto a Ben Nicholson, en la Bienal de Venecia.

El retrato psicológico
En 1972 comenzó una serie de cuadros, que continuó hasta mediados de los 80, sobre su madre, ya que ella había perdido todo el interés por él debido a una depresión que la redujo a una pasividad completa. En la obra Gran Interior W.9 la madre aparece junto a la novia, pero ambas estás separadas, incomunicadas, ya que nunca posaban juntas. El sistema de Freud imponía que las modelos no se relacionasen entre ellas, sino exclusivamente con el artista... y éste solía dejarlo todo terminado antes de irse a la cama, por si no sobreviviese a la noche. Los modelos de Freud han sido siempre aficionados, incluso sus hijas han posado desnudas para él, los modelos profesionales nunca le han gustado, “ya les han mirado tanto que les ha crecido una nueva piel, cuando se quitan la ropa no se quedan desnudos, su piel se ha convertido en otra prenda de vestir”.

La Hayward Gallery de Londres organizó en 1974 la primera retrospectiva dedicada a este artista, especialista del retrato y el desnudo, cuyas obras tienen una intensidad psicológica tan importante que algunos críticos han visto en ellas la impronta de su abuelo. En los últimos diez años la obra de Freud ha mostrado todas las facetas de una vida, de una búsqueda, gracias a la complicidad de las personas que posan, Freud dice que pinta gente “no por cómo aparentan ser, sino por cómo son realmente”. En 1987 tiene lugar la primera representación importante del artista fuera de Gran Bretaña gracias a la retrospectiva organizada por el British Council en Washington, París, Londres y Berlín.

El elemento erótico
En la última década Freud ha transformado su estudio en escenario de relaciones duraderas, logrando así una dimensión nueva en sus óleos. Leigh Bowey impactó al pintor con “unas pantorrillas que le llegaban hasta los pies” y se convirtió más en un actor que en un modelo profesional, pero su muerte en 1994, a causa del sida, convirtió a Big Sue, una oficial del departamento de Salud y Seguridad, en la modelo principal de Freud. El pintor ha dicho en más de una ocasión que los cuadros que le excitan son aquellos que tienen “un elemento erótico, no importa cual sea el tema”, y así en su obra puede verse una amplia gama de sexualidad, heterosexual y homosexual, imaginaria y táctil, que deja entrever el gusto del pintor por la encubierta animalidad de la mujer.