26.4.10

De la gran poeta Marcela Saldaño

Ven a vivir debajo del agua conmigo a esconderte madura respirar bajo el agua aunque hierva y ver como de tierra se llena el ojo y se hincha o la boca cerca del pecho mantiene la respiración cerca del árbol la intención criminal de la que no huyo sucede que prefiero renunciar al recuerdo si es un oscuro pasaje de la imaginación y ese silencio es una noche encendida en tu oscuridad que brilla, brilla, brilla, enciende el oro espeso que se desliza por tu garganta y flota en medio de tus interiores, flota como una lámpara de papel en un río japonés, que se mete en tu bolso lleno de márgenes que es lo que nos queda y el cuerpo se detiene se enciende. Ven a esconderte conmigo bajo el agua, para ocultarnos del insipiente tránsito y llenarnos ahora de la miel más criminal por dentro aunque eso, eso tampoco me alcance.

1 comentario:

Angel Castillo Fernández dijo...

...aunque esa ilusión, como el oxígeno, resulte insuficiente.