3.5.10

Poemas desde el sur. Marcela Saldaño

Tú alcanzas la cabeza para mirarlo el espejo tiene ocho puntas crees que todo está al revés y nuestro cielo es el infierno mientras tu gata mira el lápiz como a un ratón tú solo piensas en el adán de cuchillos que inspecciona tu sangre sólo piensas en la eva que desnudas en la prostitución de la poesía poesía noche fogata la mano llena de grietas yo sé cuál es la historia celebre cuál es el misterio del misterio de la grilla bajo el agua te invito a quedarte a romper la noche que tu alumbras dentro de los aceites que robaste de niño en la iglesia sabes que al estar de rodillas el banquito apuntaba a tu entrepierna sufrías con los aceites quemados derramados en el cuerpo pero no en el cuerpo y veías el incendio en el ojo del párroco veías al indígena que dirigía el mismo fuego y eras una pantera atada a un banquillo tu propia poesía salía por tus poros te avergonzaste al comerte las flores porque pensaste que serían desperdicio en torno a los aceites tu madre nunca supo dónde fueron a parar y tu las masticaste sabiendo esto te revolcaste en ellas mientras todos pensaron que era algo místico y lo más místico fue luego reflejar un ojo de agua una boca pantanosa la loba una iglesia vacía llena de bellas estatuas chorreadas de baba que sólo nos enseñan sobre la idolatría en que debe confiar cualquier pagano debo admitir que me cuesta ser bello que encierro niños en la carretera donde cada uno tiene una parte de mí Me niego a encenderme en el agua si en este infierno siento tanto frío. La región parece tan sensible

1 comentario:

Jose Luis dijo...

tu tinta me encanta y el angulo de tus perspectivas me inunda de emoción .....saludos marcela