31.7.10

André Comte sobre Shakespeare

La admiración es un vino generoso para los espíritus nobles. Rodin No es indiferente que Shakespeare haya verdaderamente existido o no. Porque si tal hombre fue real , es que era posible. Por tanto: sigue siéndolo. Y luego podemos pensar en él, como un amigo muerto que no habríamos conocido. Por eso Berlioz es tan conmovedor cuando escribe en sus memorias (a la muerte de su mujer,la actriz Miss Smithson, a quien vio por primera vez en el,escenario de un teatro, representando el papel de Ofelia): ¡Shakespeare! ¡Shakespeare! ¡Dónde está? ¿Dónde estás? Me parece que sólo él entre los seres inteligentes puede comprenderme y debe habernos comprendido a ambos; sólo él puede haber sentido compasión por nosotros, pobres artistas que se aman y se desgarran el uno al otro. ¡Shakespeare! Debes haber sido humano; si sigues existiendo, ¡debes acoger a los miserables! Eres tú el padre nuestro, tú que estás en los cielos, si es que hay cielos. Dios es estúpido y atroz en su infinita indiferencia;L tú sólo eres Dios bueno para las almas de artistas; ¡acógenos en tu seno, padre, y abrázanos! De profundis ad te clamo. La muerte , la nada ¿qué es eso?¡La inmortalidad del genio!...What? O fool! Fool! Fool!... ¡Shakespeare! ¡Shekespeare!Siento como regresa la inundación, naufragio en la pesandumbre, y te sigo buscando... Father! Father!Where are you? Y más adelante, en la última página de sus Memorias, a propósito de Stella: Tengo que consolarme por no haberla conocido a Virgilio, a quien hubiera amado tanto, o a Gluck, o a Beethoven...o a Shakespeare...que quizá me hubiera amado. (lo cierto es que no encuentro consuelo.) Si esto es elitismo, ¡seamos elitistas! Que no seamos Berlioz no cambia nada, o tan sólo nos aporta una mayor humildad. Lo que cuenta es que tanto Berlioz, como Shakespeare, como Virgilio, hayan existido. Tenemos necesidad de admirar.