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Maalouf: "La literatura no cambia el mundo pero sí construye puentes"

Maalouf: "La literatura no cambia el mundo pero sí construye puentes" El escritor charla desde Francia con Elcultural.es sobre el Príncipe de Asturias, galardón que agradece especialmente "por venir de España", el país al que siempre recurre y del que surgió su primera novela Publicado el 09/06/2010 Marta Caballero Amin Maalouf sabía que estaba entre los candidatos finales a recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, pero confiesa que sólo supo que era el ganador “unos cinco minutos antes de que se hiciera público el fallo”, y sí, le sorprendió que finalmente su nombre se impusiera sobre el resto de candidatos. En una conversación telefónica con Elcultural.es el escritor ha declarado que el galardón significa para él “muchas, muchas cosas”. En concreto, le hace feliz que sea España, un país tantas veces repasado en su biografía y en su literatura, quien le honre con este reconocimiento: “Mi primera novela nació en Granada y España es un país al que siempre recurro”, se emociona recordando al héroe de León el Africano. “Alguien que vive recluido, casi como un monje, no puede sino sentirse muy feliz ante una noticia así”, confiesa el autor de Identidades asesinas, que amplía que el Príncipe de Asturias consolida su “deseo de seguir escribiendo”. En su opinión, la literatura no es un arma con poder para cambiar el mundo, pero confiesa que sí es “otra manera de seguir construyendo puentes para llegar a la paz”, y añade: “La literatura puede dar información y profundizar sobre los problemas del mundo, porque el camino a la paz pasa por no negar nunca esos problemas”. En este sentido, el libanés no se muestra muy optimista: “Tenemos una situación muy complicada y el mundo no va en la dirección que yo esperaba, algo que me provoca a menudo una gran tristeza”. Preguntado por el ataque a la flotilla, el también ensayista declara que lo más grave es “el hecho de que se haya disparado a gente que no sólo iba a hablar de la paz sino a ofrecer soluciones”. Pero si en algo insiste Maalouf es en que, a pesar de lo reciente del ataque, aquel “no es el único país del mundo que sufre ese tipo de problemas, de la misma manera que son todos los países los que tienen que buscar soluciones”. Y concluye: “Yo aún creo posible hallar una convivencia pacífica, es algo que todavía estoy esperando”. Su próximo libro, una novela generacional Poco amigo de la improvisación, según ha confesado en el transcurso de esta charla, Maalouf promete que urdirá “una pequeña pieza medida y pensada” para recibir el Príncipe de Asturias, de cuya fecha de entrega no tenía conocimiento. “Tengo algunas ideas, aunque ya sé que será un discurso dirigido al mundo entero. Por cierto, ¿Cuándo es la ceremonia?”, pregunta. Para finales de octubre, y ya enterado de la fecha de entrega, el escritor seguirá enfrascado en la escritura de una novela, y anuncia que seguirá estándolo algunos meses después: “Estaré escribiendo hasta finales de año y probablemente se presentará el que viene. Aunque no me gusta mucho hablar sobre lo que todavía no he terminado, sí puedo decir que será un libro sobre mi generación, no la de Líbano o la de París, sino sobre mi generación a nivel internacional”. Maalouf está comprometido con las actividades de El legado andalusí, un proyecto que hace suyas las palabras del preceptor del califa Al-Hakam, Al-Zubaidi: “Todas las tierras son una, y los hombres todos son vecinos” y que es uno de los candidatos al Príncipe de Asturias de la Concordia: “Recibí la carta hace unos meses y estuve de acuerdo con la candidatura, sería bonito que también le dieran el premio a este proyecto”, concluye.