24.2.11

Escritos desde la azotea. Poema

He escuchado viejo soldado rebotar el silencio De una tregua en tu pecho Lo he sentido como un joven que expulsa una bocanada De aliento al terminar su orgasmo Recobrar la armonía dispar De un hombre que duerme y vela Escribiendo páginas góticas con letras góticas Desde su computadora oraciones de alguien que va a morir Decir “Padre he pecado He matado Me excluyo de tu paraíso He arrasado todos mis sueños He buscado petróleo en la sangre de otra religión” Te he escuchado mientras detrás la lluvia Imperecedera opacaba tus deformidades Mientras Una indefinición acudía a ti Entre una fluencia y otra más que abría algo de tu torpe Lengua significando Muerte y recogimiento Alá es grande Bebe el agua del pozo el zum zum Y alcanzaras la iluminación sin elección Lee y confírmate y veraz que todo el laberinto se esfuma como una serpiente que viene del pasado Auséntate nirvana los ojos que te ven hazte y deshazte bota y engendra come y eructa Desgasta esa coraza verde Esa villanía tuya De ser máquina Resonancia De cuchillos rotos Deja esa voluntad sin voluntad Que te llena de palabras y hechos Que te hace crisis como un objeto angustiado Ponte de cuclillas los antebrazos pegados Al pecho Deja el grito y el terror Concédete renuncia al poder Busca en las Puertas de Lilas el río utópico Abre y viaja Bajo las estrellas órficas Él es grande Él es éxtasis que avanza sobre ti mismo Y sin remedio