23.1.12

"Los psicoanalistas me odian" A. Jodorowsky


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"Los psicoanalistas me odian"

Alejandro Jodorowsky

DANIEL ARJONA

La tarjeta de presentación de Alejandro Jodorowsky (Chile, 1929) brinda un alocado e interminable listado de títulos: escritor, psicomago, guionista de cómics, cineasta, compositor, tarotista... El 28 de enero presentará en el Circo Price de Madrid su Cabaret Místico y ultima Ojo de oro, una compliación de sus mejores tuits que publicará Siruela en abril


Pregunta: Cabaret místico. ¿Más mística o más cabaret?
Respuesta: Hace 30 años decidí que si no podía cambiar el mundo, al menos podía empezar. Inauguré así una actividad que consistía en leer el tarot y luego conferenciar sobre los problemas que habían aparecido. E incluía mis lecturas de los libros sagrados. ¿Resultado? El cabaret místico.

P: Se trata, dice, de “una conferencia con chistes”.
R: Ahí voy, no entendemos nada de los textos sagrados más allá de las anécdotas. Los chistes pueden ser tan profundos como el Corán, la Biblia o los textos de Buda. Se aúnan así el saber y la risa, y el chiste ayuda al conocimiento.

P: ¿Y cómo lleva lo de hacer tourné con la familia?
R: No suelo hacer tourné con mis hijos. Adán presentará su disco y Brontis interpretará el monólogo El Gorila. Sólo hay un precedente, una obra pánica que preparamos con nuestras esposas. Después, todos nos divorciamos.

P: ¿Asistimos al nacimiento de la marca Jodorowsky?
R: Jajaja. Es que se piensa que los hijos están necesariamente en conflicto con los padres. A a los míos, todos artistas, siempre les preguntan cuánto les pesa tener un padre como yo. Pero en Oriente los hijos no se pegan con sus padres, al contrario. Una familia puede convertirse en algo creativo.

P: Sin embargo, su padre fue un firme ateo, lo que creo que motivó su espiritualidad.
R: Cierto, era estalinista y absolutamente ateo. A los cuatro años me dijo “Dios no existe, te vas a morir, te vas a pudrir y se acabó”. Y me dejó neurótico hasta los 40 años.

P: Poeta, guionista, cineasta, tarotista, psicomago. Si le retirasen todos sus títulos menos uno, ¿cuál defendería?
R: La poesía. Es lo más puro que queda porque nadie la compra ya y muy poquita gente la lee. Una fábula china reza: “Este árbol es inútil, su madera no vale y por eso sobrevivió”. Así, la poesía sobrevivirá al mundo industrial.

P: ¿Cómo un puñado de 78 cartulinas medievales puede decirme algo de mi futuro?
R: La confusión estriba en que el tarot no lee el futuro. No es más que un test psicológico muy rápido que permite hablar al inconsciente a través de símbolos. ¿Hablar de qué? De problemas actuales y pasados pero no futuros. Son 78 espejos de ti mismo.

P: ¿Si la psicomagia no cura, al menos entretiene?
R: La psicomagia cura las psicopatologías, sí, sí, sí, se lo digo por experiencia. No soy científico, partí del arte porque el inconsciente no es racional y no se puede acceder a él con procedimientos racionales.

P: ¿Es usted un moderno vendedor de crecepelos?
R: No, porque yo no cobro. El tarot y los consejos de psicomagia los doy gratis, no como los psicoanalistas que tienen su ganado y lo ordeñan. Por eso me odian.

P: ¿Vacila ante sus amistades de haber tenido al gran Moebius a sus órdenes?
R: ¡Pero si es mi amiguito! Pero ni Moebius ni Manara ni tantos otros dibujantes de cómics han estado a mis órdenes en 40 novelas gráficas. Colaborábamos. El cómic es ideal. Inventas diez mil navíos estelares sin que te cuesten millones de dólares como en el cine, un mundo de ladrones.

P: Pero usted también es cineasta y pide donaciones para su próxima película, La danza de la realidad.
R: Pido donaciones porque el cine es un sucio negocio que se guía por el dinero y yo no quiero que lo ganado o perdido certifique si mi película es buena o mala.

P: ¿Cómo logró tener más seguidores en Twitter que algunos cantantes (360.000)?
R: Mi hijo me enseñó, vi que la gente hablaba de lo que comía o de cuándo iba al baño y yo me dije: “¿Por qué no hacer arte con esto?” Y así lo hice. Poesía, filosofía, amor. Twitter es la literatura del siglo XXI, la que toca al sentir de la época.

P: Creo que es partidario, en la crisis actual, de no pagar la deuda. ¿Cómo se lo explicamos a la Merkel?
R: El dinero es papel impreso sin contenido fabricado por medio de deuda. Te prestan nada así que no debes nada.

P: Pero entonces nadie nos volverá a prestar…
R: Habrá que vivir sin tener que pedir prestado.