11.3.12

Por el día de la Mujer





Ya lo dijo Virginia Woolf el siglo pasado: “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”. Desde la Lisístrata de Aristófanes, representada por primera vez el año 411 a. C. -y en la que la protagonista organizaba una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra-, a nuestros días se ha escrito, leído y luchado mucho. Hoy frases como “La mujer es el verdadero principio de continuidad de un pueblo, el arca de sus más preciadas y más profundas tradiciones”, de Unamuno, o “La mujer tiene un poder único, que se compone de la realidad de la fuerza y de la apariencia de la debilidad”, de Víctor Hugo, con sus verdades implícitas, pueden sorprendernos porque la realidad de las mujeres, de las escritoras y las editoras, ya ha ido mucho más allá.