13.4.11

Poema inédito

Oración Oledor de miasmas mareado tatuado con esquirlas diurnas buceando sobre el azul bucólico del desierto colgado como candelas bajo el hielo extremo de las casas fosa ganándole palmo a palmo a la vida subiendo penas zumbando alrededor como un redentor extraviado sepulturero prematuro y audaz buscador de refugios del mal precario cazador de la fuerza centrípeta en el corazón de la palabra en sitiadas plazas resonando ecos huecos Tú con nuestras ausencias y que ayunas en nuestras fiestas Tú de la razón disfrazada que predices ingenuamente contemplando ciego tus innúmeras escaldaduras quemaduras y ampollas y excoriaciones tiñosas y pustulosas por los avisos de las bengalas negras como cuervos y los augurios de los gallinazos que dialogan con la luz La muerte en todos sus desastres La dinamitación de tus bases La reducción de los sueños a simples cenizas La desaparición de todas las aduanas por las llamas El regreso de una serie de acciones virulentas militares y moderadas y con pólvora en el ojo pero que nunca golpeó tu achatada cabeza Oh infierno aquí viene nuestro entierro el mío y el tuyo qué peste es esto qué sed? Perderé la posta de la realidad? mientras más panes negros rebanes y más vidrios tajes y más troncos peles y sobre más estrellas llores y más carne de toro cortes y más minas machaques más ardiente será el fuego más largo el hongo expansivo más espeso el caldo huracanado del vacío mayor será la grasa en tu codo entumecido y más alegres los humos despabilándose desde tu garganta al nuevo cocido mental blindado aturdido por un odio feroz y sin fin